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Avengers: Endgame, o cómo ver a Marvel hacerse una paja

Avengers: Endgame es como ver a Marvel hacerse una paja con una mano y, con la otra, haciéndole lo propio a sus fans. Y ver a alguien masturbarse puede estar bien, pero no es lo mismo que ser partícipe.

Te pueden gustar más o menos sus películas, pero nadie puede negar la magnitud de lo que han logrado Disney y Marvel con el universo cinematográfico. Crear una narrativa consistente (más o menos) que se ha desplegado a lo largo de 11 años y 22 películas parecía algo imposible hasta que ellos lo han hecho.

No solo han sido los primeros sino que todos los que lo han intentado después -como DC con Batman, Superman, Wonder Woman y compañía o Universal con sus momias y Frankensteins– han fracasado de forma espectacular. Unos fracasos tan maravillosos que sirven como monumento al Universo Cinematográfico de Marvel. Avengers: Endgame es la conclusión de todo esto, para lo bueno pero también para lo malo.

Avengers: Engame es una obra cumbre del fanservice

Crítica de Avengers: Endgame

Los hermanos Russo han optado por culminar la historia lanzando una mirada atrás. Endgame es, en resumidas cuentas, tres horas de dar al fan lo que quiere el fan. Y no cabe ninguna duda de que los seguidores de la saga disfrutarán de la montaña rusa hasta el orgasmo y más allá. Tampoco cabe duda de Marvel se ha ganado poder mirar todo lo que ha hecho y hacerse una buena paja -aunque igual podía ser más corta-. El problema lo tendrán quienes no tengan tanto apego a la saga y a los personajes y se lo miren todo con un poco de distancia. Para quien no haya visto la mayoría de películas de Marvel, Endgame es una película mucho menos disfrutable que las otras entregas de Los vengadores.

181 minutos son muchísimos minutos. Es casi media hora más de lo que duraba Infinity War -que funcionaba algo mejor en algunos sentidos-. Mantener la tensión durante tanto tiempo no siempre es fácil y Endgame no es una excepción y le hubiera ido bien condensar un tanto su historia. De hecho, uno de los momentos más dramáticos de la película pierde mucho de su impacto precisamente por sobrecocinarlo y para cuando la escena llega a su clímax la cosa ya empezaba a desinflarse.

Entretenimiento ante todo

Crítica de Avengers: Endgame

Pero todo esto no quita que Endgame sea un excepcional punto y aparte para el universo Marvel. Los personajes con los que despegó este universo tendrán, se presupone, un rol mucho menor en el futuro. Ironman, Capitán América, Thor, Hulk, Viuda Negra y Hawkeye tienen todos su momento de gloria. Son ellos los auténticos protagonistas de la cinta, su último canto. Los héroes de la nueva generación tienen también su presencia y tiempo para demostrar por qué serán los nuevos protectores de la Tierra (bueno, del Universo), pero lo hacen desde un segundo plano.

Repleta de un humor tremendamente efectivo, Endgame resume todo lo que es Marvel: entretenimiento puro. Al contrario que DC, no pretende ser Shakespeare. Y como fin de fiesta, Endgame es, en realidad, una masturbación. La película no es otra cosa que Marvel haciéndose una paja con una mano y, con la otra, pajeando a sus fans. Y si no eres uno de los participantes, verlo puede estar bien, pero no es lo mismo. Lo que no se puede negar es el derecho que se ha ganado Marvel a darse un poco de autoamor incluso si eso hace que la película, individualmente, sufra comparada con otras entregas. Aunque tal vez analizar una película titulada Endgame de forma individual no tenga mucho sentido.

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