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Garbo, el espía catalán que engañó a los nazis y facilitó el Desembarco de Normandía

Joan Pujol, conocido por los británicos como Garbo, fue clave para hacer creer a los alemanes que el desembarco aliado se realizaría en Calais.

6 de junio de 1945. Las redes de información alemanas empiezan a recibir información de movimientos aliados en las costas de Normandía, tanto buques de guerra como operaciones de aviación, incluyendo paracaidistas. Los nazis llevaban semanas esperando el ataque, estaban preparados para la situación, y estos primeros informes confirmaban las predicciones. El ataque principal llegaría sobre Calais, el punto en el que las costas francesas y británicas estaban más cerca. Antes habría una ataque de distracción en el punto más lejano del canal: Normandía. Para cuando los alemanes se dieron cuenta de que ese era el verdadero ataque y que la distracción era Calais, era demasiado tarde. Americanos, británicos y canadienses habían logrado poner pie en el continente, atrapando al Tercer Reich en una pinza con los soviéticos, obligándoles a luchar en dos frentes, precipitando el final de una guerra que hacía tiempo que tenían perdida.

La operación Overlord es la mayor operación anfibia jamás realizada, una maniobra casi imposible que solo podía salir bien de una forma y se podía ir al traste de infinitas maneras. Para que se pudiera llevar a cabo, el desembarco debía ir precedido del mayor engaño de la Historia, la operación Fortitude. Los aliados pusieron en marcha una maquinaria de contrainteligencia como nunca antes se había visto. No solo con el objetivo de que los alemanes centrasen su atención en Calais, también les hicieron pensar que se planeaba un desembarco en Noruega (estacionando un falso IV Ejército Británico en Escocia) y en el Mediterráneo, mandando a un actor a Gibraltar y Argel para hacerse pasar por el General Montgomery. 

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Garbo, el espía catalán que engañó a los nazis y facilitó el Desembarco de Normandía

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