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Star Trek Discovery: la última frontera para una nueva generación

18 años llevaba la pequeña pantalla sin recibir nuevas entregas de Star Trek. La franquicia creada por Gene Rodenberry es historia viva de la televisión y responsable de numerosos hitos, pero las series han dado un salto enorme desde la última vez que visitamos la última frontera. Su visión naif e idealista del futuro de la serie original y que se trasladó a La nueva generación y a sus spin-offs podría no cuadrar con una audiencia acostumbrada a una narrativa más compleja y oscura. Star Trek: Discovery muestra en sus dos primeros episodios las cartas para adaptar la saga a unos espectadores nuevos, y hacerlo con más valentía que Abrams cuando dirigió los dos reboots.

En la serie original, la narración empezaba a bordo del USS Enterprise NCC-1701. La nueva generación comenzaba con un monólogo de Jean-Luc Picard explicando las bondades de su nueva nave, la USS Enterprise NCC-1701-D. Los otros spin-offs, Deep Space NineVoyager Enterprise arrancan en las naves (o estaciones espaciales) que dan nombre a las series. Pero Discovery no. Los dos primeros episodios transcurren a bordo de USS Shenzhou, y no vemos ni rastro de la nave en la que -esperamos- pasaremos largas horas. Para eso, tendremos que esperar al tercer episodio, en el que también veremos las consecuencias de lo ocurrido en los dos primeros.

Personajes con los que quieres viajar

Star Trek: Discovery

En un movimiento arriesgado, los dos primeros episodios sirven para presentarnos la historia de la protagonista de la serie, la primera oficial Michael Burham (sí, se llama Michael pero es una mujer), interpretada por una enorme Sonequa Martin-Green (The Walking Dead), que demuestra potencial de sobras para convertirse en uno de los personajes más carismáticos  -y también más malotes- de la franquicia.

Si bien Star Trek suele ser una historia coral, los dos primeros episodios se centran prácticamente en exclusiva en Burham y en su relación con sus dos mentores Sarek -el padre de Spock- y la capitana Philippa Georgiou. El resto de la tripulación de la USS Discovery apenas aparece, con la excepción de Saru, el oficial científico que ocupará el puesto de ni más ni menos que Spock y Data, quizá dos personajes emblemáticos como pocos, pero no parece que este nuevo alienígena vaya a tener problemas para hacernos olvidar la sombra de sus antecesores. Si algo queda claro en los cerca de 80 minutos que hemos podido ver hasta ahora es que Brian Fuller -responsable de grandes series como Hannibal- ha trabajado muy bien los cimientos del guión con personajes que apuntan maneras de emblemáticos.

Star Trek: Discovery

Otro de las grandes presentaciones que vemos en los dos primeros episodios de Discovery es un nuevo y renovado Imperio Klingon, que parece que será el antagonista primordial de la Federación. Star Trek se disfraza de Juego de Tronos para mostrarnos una potencia dividida en múltiples casas, cada una luchando para unir el imperio bajo su bandera. En La nueva generación ya vimos varios arcos narrativos que giraban sobre esto, pero parece que esta vez veremos al Imperio en su máximo esplendor. La única pega es el rediseño que hemos visto en los klingon, siguiendo la línea vista en Star Trek en la oscuridad  dirigida por J.J. Abrams. Si bien es mucho más moderna, también da la sensación de ser alienígenas más genéricos, casi como extras descartados para alguna secuencia de Star Wars. El viejo frente-culo de los klingon podía estar algo anticuado, pero era icónico.

Star Trek: Discovery rompe las reglas

Star Trek: Discovery

La Flota Estelar siempre ha sido un cuerpo de exploradores, no un ejército. Luchaban si hay que luchar, pero su objetivo era explorar mundos extraños, buscar nuevas formas de vida y nuevas civilizaciones, ir a donde nadie ha ido. La Primera Directiva -no interferir nunca con otras civilizaciones menos avanzadas- era un credo del que no hay ni rastro en Discovery que parece decidida a dar un golpe de volante al aire naif que siempre ha tenido la saga.

Por primera vez, un personaje principal comete un acto de insubordinación e incluso ataca a un oficial superior, incluso plantea atacar al enemigo antes de ser atacados. Por supuesto, hay personajes que replican que “la Flota Estelar no ataca primero”, pero Discovery parece dispuesta a mostrarnos otro lado de la organización: la guerra. Sí, hemos visto a la Federación en guerras en otras series, pero en episodios puntuales y en un arco de Deep Space Nine. Esta serie parece que se centrará en un conflicto bélico y no tanto en la exploración, algo que quizá no guste a los puristas, pero supone un aire nuevo a la saga que se arriesgaba a repetir el esquema de una nave viajando de planeta en planeta.

El nuevo enfoque es mucho más áspero y crudo que lo que nos tenía acostumbrado hasta ahora la saga de Rodemberry, y quizá en futuros episodios se haga necesaria la introducción de segmentos y tramas más ligeras a riesgo de quedar un poco intensita. De momento nos quedamos con la promesa de ciencia ficción adulta y compleja, mucho más oscura de lo que nos tiene acostumbrados esta franquicia. No sabemos el recorrido que tendrá -esperemos que mucho-, pero nadie podrá decir que Kurzman y Fuller han querido llevar valientemente la saga a donde nadie lo había hecho.

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